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Investigaciones
anteriores
El número de personas
que consumen sustancias psicoactivas que crean adicción va
en aumento en casi todo el mundo. Pero, además, los especialistas
se inquietan porque el consumo se inicia a una edad cada vez más
temprana.
El 50% del consumo total
se produce en una franja de edad que va de los 15 a los 30 años.
El porcentaje restante se reparte en un segmento cuyos extremos
se amplían continuamente, porque no sólo se observa
el consumo en edades más tempranas, sino que también
se produce en edades avanzadas, según indica la doctora Norma
Vallejo, Jefa del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández,
de Buenos Aires.
"El uso indebido
de drogas es un fenómeno social. La drogodependencia es una
parte. Primero está el uso, luego el abuso, y en un tercer
estadío se produce la drogodependencia, en que las personas
quedan atrapadas en el consumo, y las sustancias se convierten en
el objeto de sus vidas", explica la doctora Vallejo.
Las personas pueden desarrollar
dependencia psíquica, física, o mixta, con respecto
a una sustancia determinada.
Una persona tiene dependencia
física si, al suprimir la sustancia, se produce lo que se
denomina "craving" (búsqueda anhelante del producto).
Para que ello se produzca, debe darse un proceso de tolerancia,
que consiste en un estado de adaptación funcional del organismo,
que hace necesario aumentar la dosis para obtener el mismo resultado.
Es decir, se reduce la reacción a una droga después
de la administración repetida.
Ante la supresión
de la sustancia, las personas físicamente dependientes sufren
lo que se denomina "síndrome de abstinencia", que
consiste en un malestar clínicamente significativo, o un
deterioro de la actividad laboral y social. El síndrome se
presenta ante la supresión brusca de la droga o ante una
reducción importante de la dosis, no ante una reducción
progresiva.
Entre las sustancias
que producen adicción están los opiáceos, como
la morfina; los psicoestimulantes, como la cocaína y las
anfetaminas; la marihuana; los inhalantes; la nicotina y el tabaco,
y los depresores del sistema nervioso central, como las benzodiazepinas,
los barbitúricos y el alcohol etílico.
Las benzodiazepinas se
administran como ansiolíticos y sedantes en estados de ansiedad.
En cuanto a los opiáceos, éstos tienen acción
terapéutica como analgésicos en el tratamiento del
dolor. El problema es que un paciente comienza a consumir un psicofármaco
por prescripción médica, y después continúa
con el consumo.
Cómo se origina
la dependencia
Los factores que inciden
en la dependencia pueden ser inherentes a la sustancia, a la persona,
o a factores ambientales. Con respecto a la sustancia, influye su
disponibilidad, el costo, así como la pureza y su potencia.
Los factores inherentes
a la persona pueden estar determinados por la herencia; por ejemplo,
la persona puede tener una tolerancia innata, o desarrollarla con
mayor rapidez que otras.
También inciden
determinados factores ambientales, como el entorno social, la influencia
del grupo de pares, o el tipo de actividad laboral.
Por ejemplo, se observa
el consumo de estas sustancias en ciertas profesiones o actividades
en las cuales las personas se encuentran sometidas a situaciones
de mucho estrés.
La doctora Vallejo diferencia
entre personas fármaco fílicas y fármaco fóbicas.
Los primeros son aquellos que tienen tendencia a consumir sustancias,
que pueden ser medicamentos pero también sustancias de comercialización
ilegal. Estas personas tienen determinados riesgos, como padecer
una intoxicación por sobredosis.
La fármaco fobia
es el rechazo al consumo de medicamentos. Estas personas no cumplen
con la prescripción médica y corren el riesgo de caer
en manos de curanderos. Además, pueden utilizar prácticas
paramédicas en el manejo de sus hijos.
Vallejo comenta que en
los últimos 15 años se ha producido un cambio en el
predominio de determinadas drogas. En el año 84 predominaba
la marihuana y las benzodiazepinas, según el registro de
los pacientes que llegan a la consulta. Los opiáceos ocupaban
el tercer lugar, y la cocaína estaba en el sexto lugar.
"Al año siguiente,
la cocaína pasó al cuarto lugar. Y en el año
88 se instaló en el primer lugar, en el que se mantiene hasta
la fecha", indica la doctora Vallejo, que es profesora titular
de Toxicología en la Facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires.
Otro cambio se produjo
en la modalidad de consumo. En la década del 70 había
una única droga. En los años 80 comienza el consumo
de polidrogas.
"Puede hablarse
de drogas dominantes y drogas asociadas", afirma Vallejo. Las
dominantes entran en la vida del paciente y son irremplazables.
Las asociadas, en cambio, pueden entrar y salir rápidamente,
porque se las utiliza como complementarias.
En cuanto a las drogas
dominantes, la cocaína ocupa el primer lugar. Como asociadas
pueden estar la marihuana y las benzodiazepinas. La cocaína
ocupa el último lugar como droga asociada, lo que significa
que si un paciente la consume como complementaria de otra droga,
la dependencia que provoca es tan fuerte que pasa a ser dominante.
Las drogas "porteras",
que son la puerta de entrada a otras drogas, son la marihuana, los
psicofármacos como las benzodiazepinas, y el alcohol.
Aunque también
habría que incluir en ese grupo los solventes volátiles.
Con respecto al consumo de psicofármacos, las benzodiazepinas
ocupan el primer lugar. Antes, este lugar era ocupado por los barbitúricos.
Con respecto a la prevalencia,
el consumo de sustancias adictivas sigue siendo mayor en los hombres
que en las mujeres. Sin embargo, el consumo en las mujeres también
va en aumento.
| Tipo
de dependencia |
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| ¿Que
tipo de dependencia crees que se desarrolla más rápido con
el uso de drogas? |
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| Total
de votos: 624 |
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Respuesta
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Porcentaje
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Física |
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16.82 % |
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Psíquica |
 |
35.73 % |
| |
Ambas por igual |
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47.43 % |
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