La Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía
Torácica (Neumomadrid) fija entre 45-50 años la
edad límite para dejar de fumar. "Más vale
tarde que nunca, pero que no sea demasiado tarde", afirma
la asociación en un comunicado.
A esta edad, el riesgo acumulado por el consumo de cigarrillos
desde la juventud o adolescencia se precipita y puede comenzar
a pasar factura en forma de cáncer de pulmón o,
más frecuentemente, de una degeneración del tejido
bronquial y alveolar que, a corto plazo, garantiza una merma de
calidad de vida y, a medio plazo, atenta contra la propia vida
del paciente.
"Tanto en el caso de los tumores de pulmón como en
los de bronquitis crónica o enfisema, los médicos
observamos que el riesgo comienza a crecer exponencialmente a
medida que se superan los 20 o 25 años de fumador, por
lo que si siempre es nocivo serlo, puede afirmarse que continuar
siéndolo más allá de la mitad de la vida
es poco menos que jugar a la ruleta rusa", explica la presidenta
de Neumomadrid, Pilar de Lucas.
Por ello, los neumólogos alertan de que en unos pocos años
las mujeres españolas, cuyos índices de consumo
de tabaco comenzaron a igualar al de los hombres durante los años
ochenta y noventa, podrían empezar a experimentar en la
misma medida que los varones los problemas de salud derivados
del hábito de fumar.
Fuente: www.diariosalud.com